13 de julio de 2017

Errante




Escribir entre adoquines
aunque sólo sea
para extraer de la piedra tu mirada,
como el fruto apacible de un guiño
que derrame la tinta
sobre las solapas blancas del aliento.

El vuelo inesperado de una gaviota.
 (castillo de Gibralfaro)
Escribir entre adoquines
aunque sólo sea
para crecer mientras que el viento
agita las velas perennes de los veleros,
y mi tiempo se encharca de recuerdos
varado, sin agua, sin puerto, sin destino,
pero muerto de vida con la vida,

agasajado por la miel y las caricias
sobre caminos de deshecho
que se vuelven gráciles papeles para
escribir sobre la roca herida.

Escribir entre adoquines
aunque sólo sea
para sentir de cerca
ese extraño roce de tu pubis,
aunque sólo sea para rimar la espuma
sobre las íntimas risas del agua
cuando se vistan de aire,
como esa gaviota errante
que acomete inopinada su despiste
sobrevolando inalterable mi extrañeza,
a cambio de un largo trago de azar
y dos puñados de versos desgastados
sobre la holgada arena de tu brisa.


2 comentarios:

  1. Como siempre, tus palabras describen y plantean preguntas. Gracias por dejarlas por aquí, aunque sea de paso.

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    1. Buscar una excusa, la que sea, para escribir para sacarle a la calle el sentimiento que la prisa de su paisaje nos oculta, un abrazo amigo.

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